ACOSO LABORAL

ACOSO LABORAL

EN PERU, MEXICO Y BRASIL MÁS DEL 40% DE LOS TRABAJADORES SUFREN ACOSO LABORAL… Y AUNQUE LOS DATOS SON SIMILARES EN PORCENTAJE TANTO PARA HOMBRES COMO PARA MUJERES, EL 80% DE LOS CASOS EN MUJERES SON DE ¡ACOSO SEXUAL!

¡Y MENOS DEL 15% LO DENUNCIAN!

Pero antes de pasar a los datos, les voy a contar una historia de una persona que conozco muy bien, y aunque debo guardar su identidad por motivos de confidencialidad…  les puedo decir que esta persona, sufrió acoso laboral, tenía un jefe que gritaba a todo el mundo, hablaba mal de todos sus empleados, directos e indirectos, y se expresaba en términos groseros.

Y, claro cuando empezó en este empleo, el jefe fue muy correcto con esta persona, pero, pero, pero, después de pasar un tiempo y debido a un error que cometió, se vio envuelta también en el mundo de los gritos, las groserías, los insultos, el aislamiento laboral, entre otros. Hasta que llegado un día, el jefe reunió a todos los colegas con quienes trabajaba y confrontó a la persona a lo más degradante que ustedes pueden imaginarse, la puso contra algunos de sus colegas públicamente y solamente uno fue imparcial, todo con el objetivo de poner a la persona en contra de su entorno más cercano de trabajo.

Lo más triste de esta historia, es que la persona NUNCA se atrevió a denunciar a tiempo lo que estaba pasando, y solo cuando ya había tomado la decisión de salir de ese empleo, buscó ayuda. Pero ya era tarde, esta persona pidió que la despidieran y su jefe se quedó en la empresa, nadie sabe si él continuaba tratando mal a sus empleados, pero sí sabemos que después de un tiempo el fue despedido.

Y las consecuencias que esta persona pasó, iban desde migraña, hasta tristeza y depresión…

Así que, si ustedes se encuentran en un caso similar, o en algunos de los que voy a hablar en este artículo, les invito a DENUNCIARLOS, porque sepan que están amparados por leyes dentro y fuera de las empresas, contra el acoso laboral o sexual. ¡No se detengan! y busquen también ayuda con un especialista en psicología, coach, o de recursos humanos, porque nadie tiene derecho a maltratar a un empleado.

Y hago este llamado porque los datos son verdaderamente alarmantes, y pensamos que no existe el acoso laboral y/o sexual dentro de las empresas porque es muy bajo el porcentaje de quienes lo denuncian. Vean solo unos pocos datos:

  • Según una encuesta realizada por el portal vagas.com de Brasil, con 4.900 personas, el 52% de los brasileros ya sufrió de algún tipo de acoso laboral, sea sexual o moral, pero apenas el 12,5% de las víctimas lo denuncia.

Y otro dato alarmante de esta investigación es que, aunque el acoso moral que sufrieron los hombres y las mujeres tiene proporciones semejantes (48%) hombres y (52%) para las mujeres, el acoso sexual es cuatro veces más común entre ellas, 80% de las mujeres mencionaron haber sido victimas de éste.

  • En México por otro lado, lo ha sufrido el 44% de los profesionales y es realizado mayoritariamente por los superiores.
  • En Perú el 47% ha sido víctima alguna vez.
  • En Colombia, en el primer trimestre de 2014 se presentaron ante el Ministerio del Trabajo apenas un total de 346 denuncias, una cifra claro muy baja, porque como mencioné anteriormente, muy pocas personas lo denuncian.
  • Por otro lado, cabe decir que según una encuesta del Ministerio de Salud de Chile apenas el 9.4% de los hombres y el 7.6% de las mujeres sido afectado por situaciones de maltrato laboral (maltrato físico, psicológico o acoso sexual en el trabajo), en este país.
  • Y, en Europa lo sufre un 5% de los trabajadores (datos del año 2005). En algunos Estados miembros de la Unión Europea, el porcentaje llega a alcanzar el 10 a 17% de ellos. Y a pesar de ser bajos los porcentajes, nadie debería estar en esta situación.

Y, ya que al principio de este artículo hablé de un caso, sobre gritos o aislamiento y quizá algunos pensaron, que quizá es algo normal, ¡NO!, no es normal, y por esta razón voy a detallar lo que significa acoso laboral o mobbing.

En los años `80, se utilizó el término mobbing para denominar a una forma de violencia en el trabajo. Este término proviene del verbo inglés to mob que significa “acosar, asaltar, atropellar, atacar en grupo a alguien”. El acoso laboral se definió como “aquella situación en la que una persona o un grupo de personas ejercen violencia psicológica extrema, y de forma sistemática, durante un tiempo prolongado, sobre otras personas en el lugar de trabajo”1.

 El acoso laboral es una conducta abusiva consciente y premeditada, realizada de forma sistemática y repetitiva, que atenta contra la dignidad o la integridad psicológica o física de un trabajador o trabajadora.

Pero no todos los casos pueden clasificarse como mobbing, por lo que detallo aquí en una tabla las diferencias entre conflicto y acoso laboral, tomada de un artículo, realizado por el Ministerio de Salud del Brasil en 2014.

CONFLICTO ACOSO LABORAL
Conductas agresivas esporádicas, ocasionales Conductas sistemáticas, repetidas en el tiempo
Sin objetivo premeditado Existen objetivos: renuncia, despido u otros
Habitualmente implica solo dos trabajadores En general, es un grupo de trabajadores que acosa a una sola persona
Existen conductas hacia todos los trabajadores Los comportamientos se dirigen hacia uno o unos pocos trabajadores
Suele haber simetría, igualdad entre los protagonistas Muchas veces existe asimetría
Roles y tareas claramente definidos Ambigüedad de roles y funciones
Discrepancias explícitas Discrepancias implícitas
Confrontaciones ocasionales Confrontaciones frecuentes
Estilo de comunicación clara, directo y eficiente Comunicación evasiva
Objetivos comunes y compartidos Los objetivos no son comunes ni compartidos

Existen por tanto cuatro categorías de acoso laboral:

Aislamiento y Negativa de Comunicación: no se tiene en cuenta la presencia del trabajador, lo que impide el diálogo; si intenta hablar se le interrumpe; la comunicación con el se hace por escrito; su solicitud de entrevista es negada por la dirección.

Se acuerdan del caso del comienzo del artículo, pues entonces, esta persona de la que les hablé sufrió acoso laboral, porque esto exactamente es lo que su jefe hacía con esta persona.

Dignidad violada: gestos despectivos y alusiones despectivas a la víctima; rumores sobre su salud mental; se mofa caricaturesca por su apariencia física, nacionalidad, creencias religiosas o convicciones políticas; se realiza asignaciones de trabajo degradantes; y se pueden producir lesiones.

Atentado a las condiciones de trabajo: no transmitir información útil para realizar tareas; cuestionar sistemáticamente las decisiones tomadas por el empleado; criticar su trabajo de una manera injusta o exagerada; privarlo del acceso a las herramientas de trabajo; la eliminación del trabajo que le compete; dar siempre nuevas tareas, muchas inferiores a sus competencias; presionarlo para no hacer valer sus derechos; actuar para evitar que obtenga una promoción; asignar a la víctima, en contra de su voluntad, el trabajo peligroso; dar instrucciones imposibles de realizar.

Violencia verbal, física o sexual: amenazas de violencia física que pueden llegar a la agresión; empujando y gritando; invasión de la privacidad a través de llamadas telefónicas o cartas; espionaje y daños a la propiedad personal; agresiones sexuales.

La mayoría de los casos de acoso laboral ocurren entre jefe-trabajador, pero existen algunas diferencias que podemos observar en la tabla adjunta.

El Jefe acosa al subordinado – acoso vertical 58%
Jefe y colegas acosan al funcionario – acoso colectivo 29%
Acoso entre colegas – acoso horizontal 12%
El subordinado acosa al jefe – acoso ascendente 1%

Fuente: (HIRIGOYEN, 2002).

Y también grados del acoso laboral, que están determinados por la intensidad, duración y frecuencia con que aparecen las diferentes conductas de hostigamiento4.

Primer grado: la persona es capaz de hacer frente a los ataques de que es objeto y de mantenerse en su puesto de trabajo. Algunas personas ignoran las burlas, humillaciones y encaran a sus agresores. A pesar de esto, la víctima de acoso no puede evitar sentir desconcierto, ansiedad e irritabilidad ante lo que sucede. Hasta este momento, las relaciones personales de la víctima no suelen verse afectadas.

Segundo grado: en esta etapa es difícil que la persona pueda eludir los ataques y humillaciones de las que es objeto. En consecuencia, mantenerse en su puesto de trabajo o reincorporarse a él se hace más difícil. Algunos síntomas que se manifiestan en esta etapa son: síntomas depresivos, problemas gastrointestinales, insomnio, abuso de sustancias, conductas de evitación de toda situación relacionada con el tema. En esta fase los familiares y amigos tienden a restarle importancia a lo que está sucediendo.

Tercer grado: la reincorporación al trabajo es prácticamente imposible y los daños psicológicos que padece la víctima de acoso requieren de un tratamiento psicológico especializado. Los síntomas indicadores de esta etapa son: depresión severa, ataques de pánico, conductas agresivas, intentos de suicidio. Asimismo, la familia y amigos son conscientes de la gravedad del problema.

Debo también hablar de lo que no es acoso laboral:

Es importante tener presente que muchas situaciones ingratas en el trabajo no constituyen necesariamente acoso. Lo que diferencia al acoso laboral de otros problemas similares en el trabajo es la intención de causar daño, el focalizar la acción en una o varias personas, de forma repetida y por un periodo continuado de tiempo. En ausencia de estas características podemos hablar de factores de riesgo en la organización del trabajo pero no de acoso laboral.

Hechos aislados de violencia, por muy intensos que sean, no constituyen acoso laboral.

Expertos han menciona entre los factores de riesgo que favorecen el surgimiento de este tipo de conductas los siguientes:

  1. Un inadecuado diseño de los puestos de trabajo y la falta de definición de las funciones y tareas de cada persona.
  2. Una falta de valoración de los empleados por parte de la organización
  3. Un inadecuado liderazgo
  4. Sistemas de comunicación ineficaces
  5. Falta de participación de los trabajadores en la toma de decisiones
  6. Lugares de trabajo con exposición a altos niveles de exigencias y presiones
  7. Inexistencia de políticas de manejo y resolución de conflictos
  8. Falta de políticas sancionadoras de las direcciones de la organización para las conductas de acoso

Si alguno de ustedes se encuentra en alguna de todas estas situaciones que mencioné a lo largo de este artículo, lo primero que hay debe hacer, es identificar el abuso, y para esto lo más importante es informarse, leer sobre lo que está sucediendo entre las personas que se encuentran dentro de la empresa, con los colegas de trabajo a su alrededor, entre sus jefes y ustedes.

El segundo paso documentar y registrar, en la medida de lo posible, las conductas de acoso de las que usted es objeto.

Otra opción es contarle a sus amigos cercanos, y/o familiares lo que esta sucediendo, evitar reaccionar con ataques frente al agresor.

Buscar apoyo como mencioné en el comienzo del artículo para conseguir canalizar el enojo y el resentimiento.

No evitar la situación ni mostrar una actitud pasiva, enfrentar al acosador sin atacarlo y evitar el asilamiento social.

Proteger los documentos o herramientas laborales que pudieran ser manipuladas por quien o quienes le acosan, es una actitud súper importante, y que de paso debo decir, que fue una de las cosas que le ayudaron a la persona de la historia a salir de la empresa con la cabeza en alto y que luego el jefe sea despedido.

Es muy importante trabajar sobre la autovaloración, para poder enfrentar esta situación violenta y ponerle fin. Quien está muy seguro de sí mismo y confía en sus capacidades, difícilmente podrá ser víctima de acoso laboral y/o sexual por mucho tiempo, pues el acosador se sentirá frustrado al no lograr su objetivo y desistirá.

Otra medida importante es denunciar a la empresa lo que está sucediendo, al departamento de recursos humanos local, y si este no reacciona ante la denuncia, no quedarse con un NO por respuesta y escalar la denuncia a instancias superiores, como pueden ser departamentos de recursos humanos regional. Solo para seguir con la historia del comienzo de este artículo, esto es lo que la persona tuvo que hacer para lograr que la escuchen.

Lamentablemente, las situaciones de acoso laboral parecen ir en aumento en muchos países, algunos de los cuales aún no tienen leyes claras en torno a esta problemática.

Así que si usted cree que está sufriendo acoso laboral, no deje de seguir los consejos mencionados en el presente artículo. Especialmente, en lo que respecta a buscar ayuda profesional.

Es probable que necesite apoyo en una terapia psicológica, coaching u otros que podrán apoyarle a enfrentar esta situación de la mejor manera posible y para recuperarse del daño que el acoso laboral y peor aún sexual pueda causarle a  su autoestima.

Recuerde: una persona que se valora, confía en sí misma y confronta al acosador con calma pero con firmeza, difícilmente será acosada por mucho tiempo”.

 Y RECUERDE OTRA COSA, la víctima es usted y usted no tiene la culpa de lo que está sucediendo.

 

 

Share this post

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *